En medio de la crisis energética global, el Gobierno mexicano intensifica el apoyo fiscal al diésel, alcanzando un 81.2% en subsidios.
03 de abril, 2026 – En una estrategia para mitigar el impacto de los precios internacionales del petróleo, el Gobierno de México ha incrementado de manera notable el estímulo fiscal al diésel, llevándolo al 81.2% para la semana del 4 al 10 de abril. Este movimiento responde al repunte de los precios de los combustibles desencadenado por la escalada del conflicto en Oriente Medio, particularmente en el estrecho de Ormuz.
Aumento del IEPS al diésel
El incremento se traduce en un estímulo de 5.9791 pesos por litro, reduciendo la carga del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) al diésel a solo 1.3843 pesos por litro. Cabe mencionar que estos subsidios también se extienden a las gasolinas, donde se aplica un 31.34% para la gasolina magna y un 18.48% para la gasolina premium.

Contexto de la crisis energética
Este ajuste de subsidios se produce en un entorno de crisis energética mundial, donde el crudo mexicano supera los 105 dólares por barril y el precio del brent se ubica casi en 110 dólares. Los analistas de JPMorgan han advertido que si las interrupciones en el suministro persisten, los precios del petróleo podrían incluso superar la barrera de los 150 dólares por barril.
En el plano interno, el Gobierno ha establecido un acuerdo voluntario con los productores de gasolina para mantener el precio de la gasolina magna en un tope de 24 pesos por litro, mientras que el precio del diésel ha sido motivo de negociaciones continuas, ya que ha superado los 31 pesos por litro, generando preocupación en el sector del autotransporte por su impacto en los costos de mercancías y servicios, así como en la inflación.
Historial de subsidios
La tendencia en aumento del apoyo al diésel ha sido notable. El estímulo al combustible comenzó en marzo, cuando inicialmente no había subsidios. Desde entonces, se ha registrado un incremento paulatino, comenzando con un 35.21% del 14 al 20 de marzo, subiendo a 61.80%, luego a 70.28%, y ahora alcanzando el 81.20%. La situación ha forzado al Gobierno no solo a reaccionar con subsidios, sino también a establecer acuerdos con los empresarios para moderar el impacto de los precios en el mercado nacional.
Conclusiones y perspectivas
La escalada de precios y la intervención del Gobierno reflejan la tensión constante en el ámbito energético debido a factores geopolíticos que afectan volúmenes de exportación y rutas de comercio. Este tipo de medidas busca ofrecer alivio a los consumidores mexicanos y mantener la estabilidad económica en un momento donde las presiones inflacionarias son palpables y persistentes.
Con el fin de evitar un escenario de crisis aún mayor, será fundamental que el Gobierno continúe evaluando su política energética, así como fomentar acuerdos que propicien un entorno más estable para los precios de los combustibles en el país.
Para más información
Para seguir recibiendo actualizaciones sobre este tema y otros relacionados, síguenos en nuestras redes sociales y consulta más artículos en nuestro portal.
Reportado por Aristegui Noticias.