El Colegio Françoise Dolto, ubicado en el Centro Histórico de Oaxaca, se encuentra bajo la mirada de las autoridades tras un lamentable incidente ocurrido durante un campamento escolar el 29 de abril. Ocho niños, entre los 4 y 9 años, resultaron con quemaduras de diversa gravedad durante la actividad conmemorativa del Día del Niño.
La tragedia se originó al parecer cuando un maestro intentó reavivar una fogata utilizando alcohol, lo que provocó que las llamas se descontrolaran, afectando a varios menores y al propio docente. Las familias de los afectados han manifestado su preocupación y dolor, exigiendo justicia y respuestas claras sobre lo sucedido en el plantel.
Según el colectivo Mujeres Luchando con Fuerza X México, que ha seguido de cerca el caso, varias de las víctimas presentan heridas serias y permanecen hospitalizadas. Algunos de los niños deberán ser trasladados a otros hospitales para recibir atención adecuada. Este grupo ha recolectado testimonios de la angustia de padres y familiares que demandan información precisa sobre el estado de sus seres queridos.
Mientras tanto, las niñas y niños han sido ingresados en distintas instalaciones médicas, creando aún más incertidumbre entre sus familiares, quienes critican la falta de comunicación del colegio sobre los detalles del incidente. A través de las redes sociales, se ha visto un llamado a la acción por parte de los allegados de las víctimas, quienes han compartido su clamor por justicia y atención al caso.
Uno de los menores se encuentra en estado crítico debido a la gravedad de sus quemaduras en el Hospital General de Zona No. 1 del IMSS, mientras que el docente implicado también sufre quemaduras de segundo grado y se halla internado en el Hospital Civil. Este escenario ha llevado a los padres de los estudiantes a exigir la intervención de las autoridades locales, especialmente del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), al considerar que ha existido una negligencia en los protocolos de seguridad del colegio.
Después del accidente, se empezó a circular un mensaje de WhatsApp enviado por la institución, el cual lamentaba el suceso y aseguraba que los niños estaban fuera de peligro. Sin embargo, el colegio más tarde optó por eliminar dicho mensaje, lo que ha alimentado la frustración entre los familiares.
En un intento de contener la crisis, el colegio afirmó que tiene una póliza de seguro que cubre cualquier accidente ocurrido dentro de sus instalaciones, y que se encargarán de los gastos médicos y de recuperación de los afectados. Además, esperan reanudar las clases el 6 de mayo, tan pronto como se finalicen las diligencias legales pertinentes.
El desafortunado evento ha dejado una profunda huella en la comunidad educativa y ha desencadenado un llamado más amplio sobre la necesidad de protocolos de seguridad más sólidos para proteger a los niños en entornos escolares. La investigación sigue vigente, y se espera que las autoridades tomen medidas que garanticen que situaciones como esta no se repitan en el futuro.