El 5 de febrero de 2026, BBVA México expresó su apoyo al ambicioso plan de inversión en infraestructura pública y mixta presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum, que asciende a 5.6 billones de pesos para el periodo 2026-2030. Sin embargo, el banco destacó la necesidad de contar con certidumbre en las reglas para asegurar que este plan se traduzca en un crecimiento sostenible y funcional para el país.
El Plan de Inversión
El plan, anunciado oficialmente este martes por el Gobierno de México, busca generar un crecimiento económico sostenido y significativo. Durante una conferencia en la que se discutieron los resultados financieros de BBVA, el director general del banco, Eduardo Osuna, afirmó que el anuncio es “un buen mensaje” que resalta la importancia de la inversión para el crecimiento nacional.
“Sin inversión no hay forma de que el país crezca”, subrayó Osuna, quien insistió en la abierta colaboración que se requiere con el sector privado y el sistema financiero debido a las restricciones que enfrenta el Gobierno federal en términos de consolidación fiscal.

Certidumbre y Ejecución: Claves para el Éxito
Osuna enfatizó que la exitosa implementación del plan dependerá de una ejecución “impecable” y del reconocimiento de la complejidad que involucran las obras a realizarse. “Para que el plan se materialice, es clave tener seguimiento y pasar de las diapositivas de PowerPoint a la realidad”, afirmó.
Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA México, complementó las declaraciones de Osuna, señalando que, si se realiza una adecuada ejecución, el plan podría permitir un crecimiento de hasta el 3% anual, aunque advirtió que este panorama no se materializaría de inmediato.
“Creemos que, si se ejecuta bien, sería transformador para México en términos de crecimiento”, agregó Serrano.
Desafíos que Enfrenta el Sector
Pese al optimismo en torno al plan de inversión, BBVA proyecta un crecimiento modesto del 1.2% para 2026, anticipando que los efectos de la inversión se hagan visibles principalmente en 2027, debido a los tiempos necesarios para la maduración de los proyectos.
Entre los desafíos identificados, el banco resaltó la necesidad de mejorar la infraestructura en energía, ya que se perciben cuellos de botella en la generación eléctrica. Además, mencionó la importancia de contar con suministros a precios competitivos y sostenibles, lo que es esencial para atraer inversiones productivas.
Asimismo, BBVA advirtió sobre problemas en logística, especialmente en carreteras, puertos y aeropuertos, que podrían afectar la eficacia del plan propuesto.
Incertidumbre por Cambios en el Poder Judicial
Otro aspecto crucial mencionado por el banco es la incertidumbre que ha rodeado los cambios en el Poder Judicial. De acuerdo con BBVA, el futuro ambiente de inversión dependerá significativamente de la estabilidad que se pueda alcanzar en este ámbito.
A medida que el Gobierno trabaja en la concreción de este plan de inversión, las expectativas del sector privado y financiero se centran en la creación de un entorno más estable donde las decisiones de inversión sean más seguras y menos propensas a cambios abruptos.
En conclusión, el respaldo de BBVA al plan de inversiones de la administración de Sheinbaum resalta la necesidad de colaboración entre el sector público y privado para enfrentar los desafíos económicos que enfrenta México. Con inversiones significativas y un enfoque en la transparencia y ejecución, el país podría dirigirse hacia un futuro prometedor, siempre que se mantenga la certidumbre en las reglas del juego.